Criptomonedas + Fintech: ¿Sinergia u oposición?

Ciertamente, dado su respaldo institucional, la industria fintech ha tenido una mejor imagen pública que las criptodivisas a la hora de la adopción masiva. La falta de acceso a servicios bancarios por buena parte de la población, la relativamente equitativa inclusión digital gracias al internet, y el precio accesible de los smartphones, han creado el escenario ideal para que millones de personas administren su dinero desde una app.

Es difícil afirmar que la adopción de las criptomonedas haya seguido el mismo ritmo. No obstante, también es importante ver cómo en muchos casos ambos ecosistemas han logrado una sinergia. Los exchanges centralizados como Binance o Coinbase facilitaron la entrada de nuevos usuarios al mundo crypto, dando posibilidades de integrar las criptomonedas a sistemas de pago digitales.

Al mismo tiempo, las criptomonedas se han vuelto indispensables para aquellos residentes de países con problemas de tipo monetario, ya que les permite resguardar sus ahorros en una moneda inconfiscable que no pierde valor.

Esto forzó a líderes del ecosistema fintech a integrar criptomonedas a sus plataformas, como lo implementó PayPal tiempo atrás. De algún modo, no sólo detectaron la pérdida de un mercado sino también de un vector a través del cual muchas otras industrias podrían beneficiarse (por ejemplo, el e-commerce). Así mismo, la situación pandémica forzó a la industria a ofrecer servicios 100% digitales, lo cual aceleró el proceso de adopción de apps y home banking aún más.

Otro atractivo en la implementación de compra-venta de criptomonedas a través de apps manejadas por instituciones financieras tradicionales es que puede dar más confianza a usuarios que tengan cierta desconfianza inicial, por desconocimiento respecto a cómo funciona el ecosistema cripto.

Como Simon Peters de eToro le dijo a la BBC,

“Tener nombres establecidos y con buena reputación involucrados en cripto es bueno para los consumidores y bueno para la reputación del ecosistema a gran escala”.

Sin embargo, la banca tradicional maneja una filosofía muy diferente a la que pregonan quienes defienden las iniciativas basadas en blockchain, y esto ha sido motivo de tensión en muchos países. Especialmente, alrededor de la necesidad de regular las transacciones para prevenir el lavado de activos y otros delitos financieros.

La adopción de criptomonedas por parte de los neo-bancos ha causado resquemores en el público más comprometido con la idea de descentralización, que prefiere apoyar y construir plataformas en el ecosistema DeFi. Iniciativas como Monolith plantean una integración total entre las billeteras digitales convencionales y un broker para criptomonedas, pero haciendo pleno uso de Ethereum como plataforma descentralizada que garantiza plena seguridad a los fondos de los usuarios.

Todas estas iniciativas se enmarcan dentro de la idea de cómo las criptomonedas pueden reemplazar o competir con el dinero convencional. Pero sería miope negar la incidencia de las criptodivisas dentro del ámbito de la inversión y especulación financiera. Los bancos han visto en Bitcoin y Ethereum como potenciales activos financieros, y no han faltado quienes los ofrezcan como activos para sus clientes. Integrar a las criptodivisas como inversiones a largo plazo y no como monedas de uso común le dio a estas plataformas una especie de “middle ground” desde el cual satisfacer la inquietud del usuario, sin tener que repensar cómo está construido su producto.

De hecho, este es el caso de PayPal y Stripe, que permiten a los usuarios apostar al precio de las criptodivisas, pero no les provee cripto real que puedan sacar de la plataforma y utilizar para transacciones.

El hecho de que las barreras de entrada hayan sido eliminadas para las masas, fomentando el crecimiento de usuarios, han generado debate en la comunidad financiera, donde se insinúa que la persona de a pie no entiende el riesgo que asume al invertir en cripto. Especialmente, porque escapa a las regulaciones que garantizan cierta transparencia o previsibilidad en otro tipo de inversiones.

Las criptodivisas llegaron para quedarse. Desde DAO Education, creemos que habrá tres grandes fuerzas impulsando la adopción masiva:

  • Comunidad
  • Usabilidad y accesibilidad
  • Educación
  1. Comunidad

La comunidad DeFi es una de las más activas y diversas del mundo. Constantemente, actores dentro y fuera de círculos profesionales crean iniciativas basadas en blockchain para resolver problemas concretos. ¿Quieres un ejemplo? Descubre tres alternativas basadas en blockchain conceptualizadas por nuestros alumnos, en este artículo.

2. Usabilidad y accesibilidad

La usabilidad y accesibilidad de las plataformas también es clave. Una de las grandes ventajas de los neo-bancos sobre las instituciones financieras convencionales es que vuelven a la gestión de las finanzas algo sencillo y dinámico. La posibilidad de usar criptodivisas (o beneficiarse de proyectos descentralizados) mediante interfaces intuitivas permitirá el crecimiento de la base de usuarios casuales sin formación técnica. Y ese es el camino a la adopción a gran escala.

3. Educación

Por último, la educación es esencial para la adopción. Cuando se educa sobre el ecosistema cripto, se invita a las personas a ser usuarios activos, con una comprensión profunda de las posibilidades, limitaciones, e implicancias de las herramientas que deciden usar para gestionar sus finanzas. La educación contrarresta la incertidumbre y el temor a lo nuevo. Y además, democratiza el acceso al lado creativo del ecosistema. Esta idea de que la educación es uno de los tres pilares para la adopción masiva está en el corazón de DAO education.

Estamos reimaginando la formación en cripto. Pronto te compartiremos novedades, suscríbete para mantenerte al tanto.

Somos la comunidad educativa enfocada en criptomonedas y blockchain más grande del mundo hispano. Conócenos en dao.education

Somos la comunidad educativa enfocada en criptomonedas y blockchain más grande del mundo hispano. Conócenos en dao.education